Halloween – Basura espiritual!





Halloween – Basura espiritual!
Halloween – Basura espiritual!
En algunos países, especialmente los de cultura sajona,en los primeros días del mes de noviembre tienen lugar numerosos ritospaganos relacionados con la muerte. Sepreparan ofrendas de flores y de alimentos, se elaboran dulces,golosinas y se encienden velas como muestra de tan solo algunas de lasreminiscencias de antiquísimas tradiciones provenientes, sobre todo,del mundo celta.

Un poco de Historia

El mes de noviembre tiene particulares y numerosas leyendas, casi todasrelacionadas con aspectos sumamente negativos. Por ejemplo, los pueblosde tradición sajona lo consideran el “mes de los vientos” debido a quelos fuertes viento, provenientes del noroeste azotaban aquellas tierrasnórdicas.

También era considerado el mes de “la sangre” ya que se efectuabanlos sacrificios de animales en honor a los dioses, incluso lo llamabanel mes de los “suicidios y de los diablos”. En el calendario litúrgicocatólico romano, tienen lugar este mes 2 fiestas que están íntimamenteunidas y que llegan, en alguna manera, a confundirse: la celebración deTodos los Santos (1º de noviembre) y el “Día de los Muertos”, (2 denoviembre).

En estas celebraciones, sobre todo en la segunda, hay una serie derituales y ceremonias que se repiten cada año y que se encuentranrodeadas de una gran solemnidad y dolor. Los feligreses acuden en masaa los cementerios para recordar a los parientes fallecidos y paradepositar en las tumbas numerosas ofrendas florales.

En verdad esta celebración católico romana, tiene sus raíces enépocas paganas donde abundaban los cultos a los difuntos y lascreencias que en estas fechas se derribaban las fronteras entre elmundo de los vivos y de los muertos. Lo cierto es que detrás de estasfiestas para los santos y los difuntos se esconde, verdaderamente, unprofundo miedo a la muerte así como una gran carga de superstición ypensamiento mágico.

La creencia en una vida más allá de la muerte y en que los espíritusde los muertos pueden volver a la tierra en días señalados, estaba muyarraigada en los países europeos (ni mencionar los orientales) lo quedeterminó una serie de hábitos y costumbres perpetuados a lo largo delos siglos y que es base de alienadas teorías ocultistas ysupersticiosas.

La característica psicológica que marcaba estos rituales era que lascelebraciones tomaban forma y tono festivo, en un claro intento dedesdramatizar lo que significaba el paso de un mundo al otro. Eran díasdonde se bebía copiosamente, se comía con la misma abundancia y sebailaba y cantaba frenéticamente.

Casi todo lo contrario a lo que se hace, durante estas celebracionescatólicas, hoy en día. En alguna medida y con el transcurso de losaños, las conmemoraciones en torno a los muertos fueron adquiriendo uncarácter macabro y se rodearon de un sinnúmero de tabúes, hasta talpunto supersticiosos que hoy muchas personas no acuden a loscementerios y evitan sistemáticamente hablar sobre estos temas.

Druidas y Celtas

Los etruscos del siglo VI a. C. Creían que los muertos se sentaban conellos en el borde del sepulcro y compartían una comida fúnebre. Losantiguos romanos festejaban a sus muertos dedicándole 9 días del mes defebrero, llevándoles coronas, violetas, semillas y granos de trigo ysal. Cabe destacar que muchos de los cultos que aún perviven en Europase deben principalmente a la influencia celta.

Para este pueblo indoeuropeo que habitaba las tierras que seextendían desde Irlanda, Francia, España, el norte de Italia e inclusoparte de Asia menor, el primero de noviembre era el inicio del añonuevo, al que denominaban Samain, el cual estaba precedido por la nochede las calendas de invierno. La manera de celebrarlas era encendiendohogueras, con todas las supersticiones asociadas al fuego que en ellasse desarrollaba y que eran fruto del arrastre de dicha cultura celta.

La creencia generalizada era que durante esa noche los muertosentraban en comunicación con los vivos en lo que parecía ser unaespecia de confusión cósmica, generando multitud de leyendas alrespecto.

Esta fiesta no coincide con otras que también tienen un altocontenido mágico y ocultista como lo son el solsticio de verano, el 21de junio), y el solsticio de invierno, el 21 de diciembre (fechas parael hemisferio Norte), consideradas muy especialmente en los antiguosritos griegos.

A estas fiestas acudían todos los habitantes del poblado druida y secelebraba una asamblea en la que intervenían tanto los hombres como lasmujeres. Se sacrificaban animales con la exclusiva finalidad de hacerprovisiones para el invierno que entraba y, además, era una de laspocas oportunidades en la que los pobladores tenían autorización paracomer carne de cerdo y beber vino en abundancia. Todos encendían velasy el sentimiento de proximidad con los difuntos era tal que cualquierser vivo, se decía, que “podía descender con ellos hasta el mundoinferior, con la única condición de permanecer allí hasta el siguienteSamain”.

El motivo que nos ocupa

Es de destacar que la noche anterior, la del 31 de octubre, era elmomento en que religiosamente se recogían las bayas del muérdago, queera una planta considerada mágica. Según Paracelso, un ocultista de laépoca, las bayas se convertían en “poderosos condensadores magnéticos”(¿¡) que luego eran utilizados para realizar curaciones “milagrosas”.

Una representación desviada de aquellas noches se encuentra en laactualidad en las veladas de HALLOWEEN, que se celebra, principalmente,en los Estados Unidos de Norteamérica y que como moda costumbristahemos sabido importar en los últimos años por estas tierras deArgentina y otros países sudamericanos. Aunque parezca mentira,HALLOWEEN no es una fiesta originaria de ese país.

Fue importada por los primeros colonos irlandeses e ingleses quellegaron en el histórico barco Mayflower a Norteamérica, llevando sustradiciones a su nueva patria, trayendo con ellos esta festividadconocida como “día de las brujas” y que se celebra el día 31 de octubre.

El Cine y Halloween

Las producciones cinematográficas de Hollywood nos han mostrado más deuna vez, las características particulares de esa “festividad”. Loshogares se adornan con calabazas vacías en las que se coloca una velaencendida en su interior y que fueron previamente recortadas con formasmonstruosas.

Los niños y jóvenes se disfrazan de esqueletos, de fantasmas, dediablos, en clara referencia a la muerte y de esta manera van de casaen casa solicitando pequeñas recompensas económicas o gastronómicas yamenazando con hacer alguna broma pesada si esto no es cumplido por losvisitados.

Esta costumbre ha inspirado la fantástica maquinaria de la industriacinematográfica de Hollywood a la hora de fabricar horripilantesproductos que han logrado asociar a la noche de brujas con el satanismoy las matanzas sistematizadas.

Aunque no somos tan ingenuos como para creernos todo lo que secuenta en esas películas, mucho de lo que se pretende mostrar como una“fiesta inofensiva” esconde detrás de ello, en muchísimos casos, unaserie de rituales satánicos. Especialmente si pensamos en la historiaque nos muestra que el dios al que estaba dedicado el Samain celta eraCernunos, dios del mundo de los muertos representado con cuernos ycola. Qué coincidencia, ¿verdad?…

Sociedad, masificación y globalización

Hoy en nuestros países de Latinoamérica, se ha tomado la costumbre defestejar todo tipo de acontecimientos con la exclusiva finalidad deestimular el consumismo. Mientras más fiestas se puedan celebrar, másproductos podrán lanzarse al mercado, de esta manera todo tipo defestejo será bien venido y promovido hasta el hartazgo. El resultado deesta estrategia mercantilista globalizadora, va más allá de influenciarsimplemente la economía, sino que está diseñada para impactar enniveles sociales, culturales y espirituales.

El pretexto “progresista” es el de que este tipo de reuniones ocelebraciones socializan nuestras comunidades con el intercambio eintegración de las distintas culturas. Esto es un claro intento deglobalización de las costumbres que se está dando en todo el mundo (laaldea global) a partir del alto desarrollo en la tecnología de lascomunicaciones. Es común ver hoy, que personas de cierta nación ycultura practiquen alguna tradición de países y culturas, muchas vecesdiametralmente opuestas a las suyas.

Implicancia Espiritual

Las bases y raíces de las costumbres de la fiesta de Halloween o Nochede Brujas pertenecen al ocultismo y la hechicería, prácticasconsideradas por la Biblia como abominables y provenientes del reino delas tinieblas. De modo tal que, toda práctica que tenga que ver con lastinieblas, conforme a lo que manifiesta la Palabra de Dios, hará quequien la ejerza se mantenga en la oscuridad, fuera de la comunión deDios, rindiendo su espíritu al Enemigo, Satanás, aún sin que la propiapersona lo sepa. Recuerde que en Derecho, el hecho de desconocer unaley no lo exime del delito cometido.

“Es simplemente un Juego”…

Ciertamente que hoy muchas de las cosas que son perjudiciales paranuestra vida espiritual se nos presentan como “simples juegosinofensivos”, como “pura diversión”, pero en este caso como en tantosotras, los fundamentos y raíces de estas prácticas demuestran locontrario.

Nuestra realidad espiritual no deja de afectarse por el simple hechode que nosotros consideremos las cosas como un juego o divertimento.Toda participación con la brujería, la magia u otras prácticas ocultasno pueden tener comunión con la Luz Divina, por más “inofensivas” queéstas parezcan.

Antes de involucrarnos con tradiciones que contengan este tipo deraíces, usemos todas las herramientas que tengamos al alcance: lareflexión, el sentido común y el discernimiento. No nos vaya a sucederque con el paso del tiempo nos demos cuenta de que hemos sido parte deun juego donde hicimos un trato o se nos jugó un engaño, una mentira, yUsted ya sabe quién es el padre de la mentira…

Por: Alberto Avila



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