Mujer es rescata por misioneros luego de ser obligada abortar sin su consentimiento por hechiceros

El hinduismo es una religión que cultiva una trinidad y estipula castas sociales a partir de la mitología que determina el origen de los seguidores de la religión.

Una mujer nacida en la casta más baja, experimentó el amor de Dios al ser perseguida por los propios parientes y vecinos.

Un grupo de misioneros de la entidad Bibles 4 MidEast relató la historia de Chotti, una mujer india que seguía el hinduismo al lado de su marido, Minju.
La pareja vivía en una aldea remota, sin educación, saneamiento básico y salud, y encabezada por un hechicero, responsable de juzgar cuestiones sociales y morales.

Años atrás, Chotti dio a luz a una niña, pero la familia de su marido se enfureció, ya que habían sido enseñados por el hechicero que las niñas traen maldición sobre la familia.

La convicción sobre esto era tan fuerte que la familia del marido de Chotti quería matar al niño, pero Minju intervino e impidió la ejecución, pues su esposa estaba desesperada.

Cuando Chotti quedó embarazada de nuevo, tres años después, un grupo de misioneros cristianos llegaron a la aldea, ofreciendo programas educativos en un galpón.

El hechicero, al enterarse de que la familia estaba frecuentando las clases y reuniones de oración, fue a la pareja para decir que “grandes problemas, incluyendo muertes” podría abatimar sobre ellos, si continuas.

Pero la amenaza no intimidó a Chotti, que frecuentaba algunas clases y reuniones en los días que el marido salía con los familiares para cazar.

Con cinco meses de gestación, sin embargo, ella se volvió objetivo nuevamente del hechicero, que afirmó que el niño sería una niña, y traería aún más maldición a la familia y la “destrucción de la aldea”.

Ante ella, la familia de Minju lo presionó para que obligara a su esposa a hacer un aborto, pero ella continuaba negándose. Ante el impasse, el hechicero intentó resolver la cuestión por su cuenta, y reunió a un grupo de personas, incluida la familia de Minju, para hacer un aborto forzado en Chotti.

La agresión resultó en un sangrado intenso, que llevó a Chotti a desmayarse. El hechicero declaró a la mujer muerta y ordenó que su cuerpo fuera jugado en la selva, en un lugar llamado “punto de suicidio”, un acantilado donde otras personas sacaron sus propias vidas.

Cuando Chotti, desmayada, fue jugada en el acantilado, su hija con apenas tres años de edad no fue contenida por los criminales y terminó cayendo también.

Sin embargo, horas después fueron dejadas, milagrosamente, en la puerta de la casa de los misioneros cristianos, que prestaron socorro a las dos, y las sacaron de la aldea.

Los misioneros creen que Chotti y su hija fueron llevados hasta la puerta de su casa de manera sobrenatural. Meses después, ella dio a luz a un niño, y lo bautizó de Yiesho Das, que significa “siervo de Jesús”, y hoy vive con los dos niños en otra provincia.

En la aldea donde Chotti creció, nadie sabe del desenlace del caso. Minju y sus padres creen que ella y su hija murieron en la selva y fueron devoradas por animales.